Buscar

Revista de Poesía y Arte ISSN 2735-7627, Año 6. Nº12, febrero 2026

Mujer fatal

Mujer fatal

que estás en los cielos.

Santificado

sea tu nombre.

Irredenta pecadora.

Adalid de las infieles.

Maldita entre

todas las mujeres.

Hágase tu voluntad,

magnicida del amor,

torturadora 

del sentimiento.

Venga a nosotros tu reino.

Perdona mis ofensas

como yo olvido

tus deslices.

¿Por qué me forjaste

de lo inanimado

consagrando mi cuerpo 

con la linfa que corre

por tus venas?

¿Por qué insuflaste vida

al frágil corazón

de un golem o un esclavo?

Mujer fatal,

súcuba de Belcebú,

Ángel exterminador

que sigues a mi lado

sin estar,

pensando en alguien

sin rostro a quien ya odio.

Que la pasión

que me consume

sea el pan nuestro

de cada día.

Y déjame caer

en la tentación,

mujer fatal,

que bajaste al infierno

a buscarme.

Y no miraste atrás

por descuido,

como Orfeo.

Y déjame caer

en tu tentación,

vocera del vicio

y la perversión,

instigadora

de la sodomía.

Que con tu tiranía

me libraste

de la dicha absoluta.

Llena eres de gracia

y de desgracias.

Mujer fatal

que estás en mis sueños.

Y cuando despierto,

sigues envejeciendo

a mi lado.

Mujer fatal

que bajaste al infierno

a buscarme.

Y allí te quedaste.

Protegiendo de las llamas

al fruto de tu vientre. 

Follar por amor, amar por placer (2026)