Los cinceles del viento
tallas de negra cuna
su sílice encendida
dejando en su ladera
un paisaje lunar.
No hay rieles ni andenes
solo el viento lamido
por las lenguas del viento
dejando desnudos
los pies de los cerros.
Descubro angustiado
vacilante en la noche
que han faltado ojos
y me ha sobrado el olvido.