Patea los fantasmas fuera de tu cama.
Los susurros, los suspiros.
Esos bufones hilarantes que danzan su aquelarre
a las tres de la mañana.
Levántate y no llores más.
Seca tu cara de luna y ve a olisquear por los pasillos.
Patea los fantasmas de tu cama
y del dulce corazón enterrado.
Respira, vienen por ti.
Pero tú tienes un par de trucos.
Eres un mago, alborotas las cadenas del ser.
Ni los puritanos,
esos maestros del cilicio tienen tu poder.
Mira de frente,
el momento nunca esperado llegó.
Vienen por ti, y te brilla el alma,
con el brillo de las luciérnagas,
con el brillo de una estrella explotando
en el silencioso espacio.
Vamos, patea los fantasmas.
Míralos directo a los ojos de infinito
y atraviesa suavemente por el centro,
amablemente, pero con fuerza.
Ya no pueden verte.
Levanta el delicado velo que oculta el origen.
Anda, se valiente, y no vuelvas.
De Contrafricciones , 2022