Oh Luna, alguna vez fuiste la miel de los enamorados,
la plenitud de los hombres lobo,
el ritmo infinito de las menarquías,
el puntero astrológico de los magos;
iluminaste el silencio de los bosques,
has sido los ojos vidriosos de los suicidas,
el reflejo hinchado de las lagunas,
el verso lúdico de Manuel Bandeira;
Pero, ¿qué eres hoy en este mundo posmoderno de noticias falsas?
¿Qué papel juega usted en la agenda de relaciones líquidas?
¿Qué nuevos significados puedes aportar a la agenda de los poetas?
¿Qué misterios epistemológicos tu polvo luminoso
guarda la curiosidad de los científicos?
Bien sé que el pie peringo usurpó la magia
de tu fábula y órbita,
bien sé que la máquina china
ha escudriñado y escaneado
tu lado oscuro y sensible a tu rebeldía,
y que el cine, ese ánimo para los imposibles,
explora y explota tus entrañas en slow motion;
Los CEOs te codician los hidrógenos y los minerales,
las naciones te quieren colonia y refugio,
los podcasts pseudo exotéricos te afirman nave extraterrestre
para el éxodo del Juicio Final;
¿Pero tú, qué me dices en tu defensa?