A mi madre
Es un día gris
va cayendo la tarde
Los septiembres se acercan sigilosos
y mi madre le habla a los miércoles
Yo añoro la primavera
en que los crotos se hartaban de crecimiento
y las arrugas se guarecían
donde la ferviente juventud.
Hoy es un día gris
la tarde llueve neblina.
Mi madre dormita los barruntos,
sus ojos chicos y extraviados
ya le temen a la vida.