Un vaso de agua
en medio de la mesa de cocina
junto a tres patillas
una para despertar, otra para dormir
y otra para estar bien.
el ruido horrible de la lavadora
y del refrigerador
explotan la mente
el reloj brillante del microondas
marca las 3:30 am
todo esta rancio y mal oliente
los cuchillos me observan fijamente
medio paquete de fideos
me habla de la soledad
el tostador se ríe de mi desgracia
vuelvo a mirar el vaso de agua
que por obra del espíritu santo
se a convertido en whisky
y las tres pastillas
en las tres gracias de Rubens