Nosotros los poetas de los años sesenta
usamos el verso corto y el pelo largo
Nosotros los bardos de los sesenta
amamos el vino màs que la “hierba”
Nosotros los poetas iracundos
levantamos el puño
pero tambièn hicimos el signo de la paz
Nosotros los poetas cantores
vibramos con la Violeta,
Viglietti, Pato Mans, Zitarrosa y Vìctor Jara
Nosotros los poetas romanticones
amamos las flores
pero también nos cautivaron los fusiles
Nosotros los poetas ilusos lanzamos adoquines
en Paris del 68
pero repudiamos a los tanques sovièticos
en la Primavera de Praga
Nosotros los poetas sesenteros
hicimos el signo del amor
pero también vibramos con las guerrillas
Nosotros los poetas incrèdulos
respetamos al Papa bueno
pero preferimos a Camilo Torres
y a Ernesto Cardenal
Nosotros poetas cosecha de los sesenta
fuimos herederos de los dos Pablos
y amigos de Lihn y Teillier,
de Uribe y Arteche,
de Juvencio y Barquero, de Anguita y Rubio
Nosotros los poetas inèditos
publicamos en Orfeo, Arùspice, Tebaida,
Cormoràn, La Quinta Rueda y Trilce,
única publicación de poesía de hoja perenne.
Nosotros los poetas eròticos
fuimos pioneros en usar la píldora
Nosotros los poetas lunàticos
fuimos los primeros en pisar la Luna
sin riesgo de embarazo
Nosotros …se siente…se siente…
elegimos a Allende Presidente
Nosotros los poetas rebeldes
fuimos silenciados por la dictadura
Nosotros poetas de los ´60
que nos quisimos tanto
debemos reagruparnos no me pregunten màs.
Concepción, enero de 2002