Hay palabras
que pretende destruir.
Nada le dicen
los días pasajeros,
el insomnio
de la remota juventud,
aquellos lugares
consagrados.
No sabrá de la Virgen
que se ruboriza, cabizbaja.
Ni verá en la orilla
al Hijo del Hombre
junto al fuego.
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Hay palabras
que pretende destruir.
Nada le dicen
los días pasajeros,
el insomnio
de la remota juventud,
aquellos lugares
consagrados.
No sabrá de la Virgen
que se ruboriza, cabizbaja.
Ni verá en la orilla
al Hijo del Hombre
junto al fuego.